
Una cámara empresarial moderna, comprometida con el éxito de sus asociados, la seguridad alimentaria de sus clientes y el desarrollo del país.

Misión, Visión y Valores
Nuestra trayectoria ha estado guiada por convicciones y objetivos generosos, reflejo de la capacidad de convivencia que enorgullece al país. Somos una representación fiel de la sociedad que nos hace posibles.
MISIÓN
– Representar al empresariado de nuestro sector.
– Trabajar para la promoción y la defensa de los intereses de nuestros asociados en un marco de diálogo con los representantes de las instituciones nacionales y departamentales y con el resto de las gremiales empresarias y de trabajadores.
– Promover desde nuestra actividad políticas públicas que conduzcan el desarrollo económico y humano, en particular en lo que se refiere a temas de seguridad alimentaria.
– Revindicar el valor social del empresariado y fomentar el conocimiento y su difusión como garantía de progreso económico y social.
VISIÓN
– Servir mejor a a quienes confían en lo que hacemos para ser siempre relevantes en sus vidas y crear vínculos significativos y duraderos con ellos/as y sus familias.
– Ser referentes y líderes en los esfuerzos que promueven el progreso y el desarrollo, contribuyendo a la mejora del entorno productivo, económico y social de toda nuestra comunidad.
– Prestigiar la labor de los empresarios/as de nuestro sector, promoviendo un entorno favorable para la difusión y el desarrollo de buenas prácticas empresariales, la promoción constante de la actividad productiva, y el desarrollo social con equidad y bienestar.
VALORES
Compromiso, calidad, trabajo en equipo, toma de decisiones consensuadas, ciudadanía, voluntad de crecer, respeto por el medioambiente y por quienes nos rodean, y adhesión a los principios de la Responsabilidad Social Empresarial.

Nuestro homenaje más sincero
Esta foto es la más antigua que se conserva en los anales de la Cámara Uruguaya de Fabricantes de Pastas.. Por algunas caras que aún reconocemos, por la ropa, por el diseño de las cortinas, podemos deducir que tiene entre 60 y 70 años. La mayor parte de nuestros socios de hoy, aún no había nacido. Algunos quizás son hijos o nietos de quienes vemos allí, compartiendo una cena de camaradería.
Un detalle llama la atención: había mujeres. Estaban en casa cuidando a los chicos o quizás se habían quedado en la fábrica, atendiendo algún último detalle para el día siguiente. No tenían un lugar en esa mesa… pero estaban siempre.
Hoy, afortunadamente, eso ha cambiado.
Aquel era un mundo diferente y quienes en el instante en que fue tomada esa foto miraban el objetivo de la cámara, no podían soñar cómo sería ese mundo que ellos, con su trabajo y su voluntad de progreso estaban construyendo.
Por eso, porque somos el resultado de su tesón y su esfuerzao, les expresamos desde acá, a los hombres y mujeres que han sido pilares de nuestro gremio, el agradecimiento más sincero.